Para comenzar debemos indicar que esta norma busca generar un marco de protección para las personas adultos mayores de los niveles I y II del Sisbén, que estén en condiciones de vulnerabilidad. Estableciendo nuevos criterios de atención integral en los Centros Vida, buscando generar una atención gratuita y de calidad.

Esta norma está destinada a aplicarse en todas las entidades territoriales (departamentos y municipios), que a la fecha hayan implementado el cobro de la estampilla pro adulto mayor y estén desarrollando el programa de atención a dicha población. Pues debe recordarse, que la ley 687 de 2001, autorizó tanto a las Asambleas y Concejos municipales para la emisión de una estampilla, la cual se llamará Estampilla para el bienestar del Adulto Mayor, como recurso de obligatorio recaudo para contribuir a la construcción, instalación, adecuación, dotación, funcionamiento y desarrollo de programas de prevención y promoción de los Centros de Bienestar del Anciano y Centros de Vida para la Tercera Edad, en cada una de sus respectivas entidades territoriales.

La ley 1276 de 2009, establece el valor de recaudo para municipios y departamentos de acuerdo a sus categorías:

Especial y categoría 1°: 2% del valor de todos los contratos y sus adiciones.

2a y 3a Categorías: 3% del valor de todos los contratos y sus adiciones.

4a, 5a, y 6a, Categorías: 4% del valor de todos los contratos y sus adiciones.

Así mismo, su destinación, la cual deberá ser para dotación y funcionamiento de los CBA y Centros Vida.

La norma igualmente establece que el alcalde es el encargado del desarrollo y seguimiento de los programas, con los recursos generados por las estampillas. En torno a lo cual, puede suscribir convenios para la operación de los centros vida, pero las entidades que los desarrollen deberán contar con unidades que hagan seguimiento y control, para mejorar las condiciones de vida de la población mayor. Este tipo de convenios, pueden desarrollarse bajo la modalidad de contratación directa, pues El Decreto 092 de 2017, que regula de manera general el procedimiento de ocntratación d elos convenios d easociación, no es aplicable a las contrataciones que cuentan con una norma especial que las regula. A la fecha se han identificado algunas especiales, entre las cuales se encuentran los servicios de Centro Vida en virtud de la norma que estamos comentando.

Es importante también, que los grupos de Adultos Mayores organizados y acreditados en cada municipio realizarán veeduría sobre la destinación de los recursos de las estampillas.

A través de la norma se busca garatizar al menos los siguientes servicios:

  1. Alimentación que asegure la ingesta necesaria, a nivel proteico-calórico y de micronutrientes, mediante menús elaborados por nutricionistas
  2. Orientación Psicosocial a cargo de psicólogos y trabajadores sociales.
  3. Atención Primaria en Salud.
  4. Aseguramiento en Salud.
  5. Talleres de capacitación.
  6. Actividades deportivas, culturales y recreativas.
  7. Encuentros intergeneracionales.
  8. Promover el trabajo asociativo
  9. Promover redes de apoyo para los adultos
  10. Uso de internet
  11. Seguro exequial

Ahora bien, frente a la organización del centro vida se establece que el municipio debe asegurar su funcionalidad y deberá contar con personal en las áreas de: coordinación, alimentación, salud, deportes y talleristas.

Y finalmente, los Centros Vida, pueden pueden gestionar ayudas económicas y fijar tarifas cuando el nivel económico del adulto lo permita, de acuerdo con la evaluación que haga el trabajador social.

 

 Jesús David Londoño Bedoya

Director Ejecutivo

Redes de Solidaridad